(Excelente reflexión de autor desconocido)
Tarde o
temprano vendrán los tiempos cuando no puedas hacer muchas cosas. Cuando
algunas otras se volverán obsoletas o imposibles de realizar. Pero siempre
habrá que recordar que mientras seas joven, la vida debe adquirir un sentido,
un propósito. Y para llegar a ello se necesita ser proactivo, para no lamentar
cosas que no hiciste o dejaste de hacer. Siempre se puede ser mejor.
Aquí
una lista de las cosas que probablemente lamentarás cuando seas viejo:
1. No haber viajado cuando tuviste la
oportunidad. Viajar es cada vez más difícil a medida que envejeces, pues
tener una familia de 3 o más personas resulta más complicado que sostenerte a
ti solo.
2. No haber aprendido otro lenguaje. Te arrepentirás cuando recuerdes que
pasaste más de 4 años aprendiendo inglés en la escuela y no recuerdas nada.
3. Permanecer en una mala relación. Recuerda que “si decides estar en una
relación infeliz, has decidido ser infeliz”. Créeme, nadie que haya salido de
una mala relación en el pasado, ha volteado sin decir que hubieran deseado
salirse antes.
4. Olvidar ponerte bloqueador solar. Arrugas, lunares, cáncer de piel son
algunos de los padecimientos que pueden ser evitados si te cuidas.
5. Perderte la oportunidad de ir a
conciertos de tus cantantes favoritos. “Nah!, ni me preocupo, al fin que
Ricardo Arjona volverá a venir el año que viene” Oooops!
6. Tener miedo a hacer cosas. Siempre que mires al pasado te dirás:
“¿Por qué le tenía tanto miedo a eso?
7. No poner “hacer ejercicio” como una
prioridad. Muchísimas
personas alcanzarán la plenitud física de su vida acostados en un sillón.
Cuando llegues a los 40, 50 y más, lamentarás haberte quedado sin hacer nada en
lugar de haberte cuidado un poquito.
8. Dejarte definir por roles de
género. No hay nada más
triste que escucharte decir: “es que en ese entonces esas cosas no se hacías
así”. Atrévete a cambiar los paradigmas.
9. No renunciar al trabajo que
odias. Ok, entendemos que hay
que pagar los recibos, pero si no tienes un plan para mejorar, podrías despertar
40 años después viviendo en un infierno laboral.
10. No haberte esforzado más en
la escuela. No es que las
calificaciones te hagan más valioso, pero algún día por alguna circunstancia te
dirás que habrías deseado poner más atención en clase.
11. No darte cuenta lo
guapo/guapa que eres. Muchos
de nosotros pasamos mucho tiempo lamentándonos por no ser tan guapos y gastamos
fortunas en mejorar algo que no nos parece. En realidad, somos bellos todo el
tiempo.
12. Tener miedo de decir “TE AMO”. Cuando seas grande, verás que aunque
tu amor no fue correspondido, siempre habrás querido expresar tus sentimientos.
13. No escuchar los consejos de tus
padres. Lo sabemos, cuando
eres joven no los quieres ni escuchar, pero créenos, cuando crezcas, desearás
tan siquiera poder escuchar su voz, más aún un consejo. Y lo mejor es que todo
lo que te dijeron era cierto.
14. Darle mucha importancia a lo que la
gente piensa de ti. Te lo
juro que en 20 años ni te acordarás de lo que aquella gente decía sobre ti y
que tanto te importaba.
15. Apoyar el sueño de otras personas
por encima de los tuyos. Si,
ayudar a otros es bueno, siempre y cuando te des también el tiempo y espacio
para brillar por ti mismo/a y realizar tus propios sueños.
16. Guardar rencor o resentimiento por
alguien. Eso significa dejar
que alguien viva en tu cabeza sin pagar renta. No vale la pena. ¿Cuál es el
punto de recordar y recordar el daño que te han hecho? Déjalo ir.
17. No defenderte. La gente grande no deja que nadie
les haga algo que no quieren, tu tampoco deberías.
18. No haber hecho una actividad
como voluntario. Créeme,
ayudar a alguien voluntariamente a hacer su vida más placentera, es algo que
jamás lamentarás. Se siente increíble.
19. No cuidar tus dientes. Cepíllate, usa hilo dental, consulta a
tu dentista regularmente. Cuando seas grande y te falten 3, 4 o más dientes,
habrás deseado cuidarlos más.
20. No preguntarles cosas de la vida a
tus abuelos antes de perderlos. Ellos
ya han pasado por donde tú vas caminando y son una fuente inmensa de sabiduría.
No pierdas la oportunidad de quererlos antes de que se vayan.
21. Trabajar demasiado. Nadie que vaya a morir ha deseado
haber trabajado más o haber pasado más tiempo en la oficina. Por el contrario,
desearon haber pasado más tiempo con su familia, amigos, pasatiempos.
22. No saber cocinar por lo
menos un platillo que te guste. Siempre
serás recordado por hacer “Huevos a la Hernández” o “Enchiladas de Susana” o
“Pollo a la Elena”. Aprende a cocinar, tú mismo te lo agradecerás.
23. No detenerte para apreciar el
momento. Sí, lo sabemos, los
jóvenes siempre son muy activos, pero detenerte y admirar a tu alrededor es
algo bueno, hazlo.
24. No terminar lo que empiezas. “Me molesta mucho cuando las personas
no terminan correctamente los enuncia…”
25. Dejar definirte a ti mismo por
expectativas culturales. Nunca
dejes que te digan: “nosotros no hacemos eso”.
26. No dejar a tus amigos que
hagan su propia vida. Las
amistades crecen por separado. Cada quien tiene su vida y debe hacer lo que
considere mejor para ellos. No dejarlos realizarse es causa de problemas y
tristeza. No quieres eso.
27. No jugar más con tus hijos. Cuando seas más grande, verás cómo tu
hijo pasó de “Papi porfa vamos a jugar” al “Vete de mi cuarto papá”.
28. No tomar riesgos, especialmente en
el amor. Saber que te
atreviste a declarar tu amor a alguien, incluso si fue el más grande fiasco de
tu vida, será bien visto por ti mismo cuando eres viejo. Aplica para las cosas
de la vida cotidiana. Al final lo recordarás con una risa.
29. No darte el tiempo para hacer
contactos. Siempre los vas a
necesitar, siempre. Así que mejor comienza a hacerlos.
30. Preocuparte demasiado por todo. Si las cosas tienen solución ¿para qué
te preocupas?, y si no tienen solución, ¿para qué te preocupas?
31. Hacer más drama del necesario. ¿Para qué? Nadie lo necesita. ¡Relax
man!
32. No pasar más tiempo con tus seres
queridos. El tiempo que
pasamos con las personas que amamos es limitado y pronto se acabará. Hazlo
valer y aprovéchalo al máximo.
33. Nunca haber cantado o hablado frente
a una audiencia. Sí, es muy
difícil, suena descabellado. Pero atreverte te dará un boost de autoestima
increíble. Tú puedes hacerlo, aunque creas lo contrario. Te llevarás una grata
sorpresa.
34. No haber hecho el amor más veces
con tu pareja. El sexo es el
acto supremo de felicidad y éxtasis. Más cuando se hace con la pareja que amas.
Desafortunadamente tiene una fecha de expiración. Lamentarás no haberlo hecho
más seguido.
35. No haber sido agradecido a
tiempo. Es difícil verlo al
inicio, pero eventualmente es más claro que cada momento en este mundo, desde
el más mundano hasta el más increíble, es un regalo que se nos ha dado y somos
increíblemente suertudos de haberlo recibido.